FELIZ FIESTA DEL CORPUS CHRISTI

“Dijeron a Jesús sus discípulos: Despide a la gente para que vaya a buscar alojamiento y comida en las aldeas. Respondió el Señor: Dadles vosotros de comer”. San Lucas, cap. 9.

Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.

¡FELIZ FIESTA DEL CORPUS CHRISTI!


FELIZ FIESTA DE PENTECOSTÉS



Después de la Ascensión de Jesús, se encontraban reunidos los apóstoles con la Madre de Jesús. Era el día de la fiesta de Pentecostés. Tenían miedo de salir a predicar. Repentinamente, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos.

Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas desconocidas.

En esos días, había muchos extranjeros y visitantes en Jerusalén, que venían de todas partes del mundo a celebrar la fiesta de Pentecostés judía. Cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma y entendían a la perfección lo que ellos hablaban.

Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerzas para la gran misión que tenían que cumplir: Llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Es este día cuando comenzó a existir la Iglesia como tal. 



Desde la fundación de la Iglesia el día de Pentecostés, el Espíritu Santo es quien la construye, anima y santifica, le da vida y unidad y la enriquece con sus dones.
El Espíritu Santo sigue trabajando en la Iglesia de muchas maneras distintas, inspirando, motivando e impulsando a los cristianos, en forma individual o como Iglesia entera, al proclamar la Buena Nueva de Jesús.
Por ejemplo, puede inspirar al Papa a dar un mensaje importante a la humanidad; inspirar al obispo de una diócesis para promover un apostolado; etc.

El Espíritu Santo asiste especialmente al representante de Cristo en la Tierra, el Papa, para que guíe rectamente a la Iglesia y cumpla su labor de pastor del rebaño de Jesucristo.
El Espíritu Santo construye, santifica y da vida y unidad a la Iglesia.
El Espíritu Santo tiene el poder de animarnos y santificarnos y lograr en nosotros actos que, por nosotros, no realizaríamos. Esto lo hace a través de sus siete dones: SABIDURÍA, ENTENDIMIENTO, CIENCIA, CONSEJO, FORTALEZA, PIEDAD y TEMOR DE DIOS.




Es bueno tener presente, entonces, que todo el tiempo de Pascua es, también, tiempo del Espíritu Santo, Espíritu que es fruto de la Pascua, que estuvo en el nacimiento de la Iglesia y que, además, siempre estará presente entre nosotros, inspirando nuestra vida, renovando nuestro interior e impulsándonos a ser testigos en medio de la realidad que nos corresponde vivir.
Invoquemos, una vez más, al Espíritu Santo para que nos regale sus dones y su fuerza y, sobre todo, nos haga fieles testigos de Jesucristo, nuestro Señor.

¡FELIZ FIESTA DE PENTECOSTÉS!

FELIZ FIESTA DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

"Y les dijo: - Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará. El que se resista a creer se condenará. Y estas señales acompañarán a los que crean en mi Nombre: echarán los espíritus malos, hablarán en nuevas lenguas, tomarán con sus manos las serpientes y si beben algún veneno no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán- Así pues, el Señor Jesús, después de hablar con ellos, fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios" 
(Mc 16, 15-19; cfr. Lc 24, 50-51).


Celebramos la Ascensión del Señor, es el domingo anterior a la fiesta de Pentecostés, son solemnidades muy importantes de la Iglesia, nos hablan de nuestro destino final: ir al Padre como Jesús y de la fundación y misión de nuestra Iglesia Católica. 
La fiesta de la Ascensión no nos habla de un alejamiento de Cristo, sino de su glorificación en el Padre. Su cuerpo humano adquiere la gloria y las propiedades de Dios antes de encarnarse. Con la Ascensión, Cristo se ha acercado más a nosotros, con la misma cercanía de Dios. Es también una fiesta de esperanza, pues con Cristo una parte, la primicia de nuestra humanidad, está con Dios. Con él, todos nosotros hemos subido al Padre en la esperanza y en la promesa. En la Ascensión celebramos la subida de Cristo al Padre y nuestra futura ascensión con él. Al celebrar el misterio de la Ascensión del Señor, recuerda que EL CIELO ES NUESTRA META y que la vida terrena es el camino para conseguirla.


IMÁGENES PROCESIÓN DE MARÍA AUXILIADORA

El pasado 28 de Mayo a las 20:00 de la tarde, se abrían las puertas del Colegio María Auxiliadora de la calle San Vicente y el cortejo comenzaba a abrir paso a Nuestra Madre por las calles del barrio. Éste año la cuadrilla de costaleros cumplía veinticinco años y hubo momentos a lo largo de toda la procesión que dejaron detalles de esta celebración.
Como viene ocurriendo hace varios años, la Auxiliadora visitó a la comunidad de las Mercedarias, a nuestras hermanas Reparadoras de la calle Santa Clara y entró en la Parroquia de San Lorenzo, saludó a la hermandad de la Soledad y a la del Dulce Nombre y al salir de la Parroquia ocurrió algo histórico, nuestra Madre Auxilio de los Cristianos entró a las 21:45 horas en la Basílica del Gran Poder a saludar a Su Hijo, el Señor de Sevilla, un hito que nunca había ocurrido en nuestra feligresía.
De vuelta a su casa por la calle San Vicente visitó la comunidad de Dominicos y en la plaza de San Antonio de Padua la tuna sorprendió y le cantó una canción ante la expectación de la mucha gente que allí se congregaba.
Como siemrpe, fue recibida por sus fieles en el patio del Colegio entre pétalos y el cariño de sus niños y jóvenes que tanto fervor le tienen.
Gracias a todas las personas que hicieron posible una vez más que la Madre de Dios visitara a sus vecinos como todos los años.






































































Imágenes de Cristina Fernández González, Salesiana Cooperadora